lunes 23 de noviembre de 2009

IDI AMIN, EXTRATERRESTRES Y CAPAYA COMO CUNA DEL LIBERTADOR



“Si una sola de estas fotografías fuera cierta”; esta sugerente frase, escrita en un punto pequeño, y a la que se le ofrece toda una página en los preludios del libro “Los Visitantes” del escritor español J. J. Benítez, donde se hace un compendio de las más famosas fotografías de OVNIS de la historia, es un inquietante argumento para quienes se niegan a creer en la existencia de extraterrestres, que no sólo habitan otros planetas, sino que a ratos se aventuran a visitarnos, y además, permiten ser capturados por el obturador acucioso de algún aficionado al pasatiempo de Daguerre y otros obsecuentes de la imagen.

Idi Amin Dada no tiene a saber ninguna relación con el mundo ufológico, fue más bien un africano de quien Wikipedia, dice entre otras cosas: “Apoyado por el ejército, estableció un régimen de terror y una política genocida que llevó a la muerte a más de 300.000 ugandeses, principalmente de las etnias lango y acholis. Inició una guerra civil encubierta y se hizo famoso en el mundo por sus excentricidades y su crueldad.”

Estimo prudente no creer sin perspicacia todo lo que sale en los medios, conformarse con la semblanza de “Wiki”, sin echarle un ojo a otras fuentes, puede ser por lo menos inconveniente. De todos modos el reconocido portal cibernáutico no especifica la cifra; léase: “más de 300.000 ugandeses”.

¿Puede algún incrédulo frente a las innumerables fotografías de supuestos OVNIS del libro “Los Visitantes”, mantener su integridad escéptica aun cuando el origen geográfico de las mismas revela los más remotos lugares del globo (México, Italia, Rusia, China, Brasil y pare usted de contar)? Testimonios disímiles en cuanto a temporalidad, procedencia étnica, calidad fotográfica, etc.

El libre albedrío nos permite desconocernos hasta a nosotros mismos. La duda también es libre. Y la ley de probabilidades, entiendo, otorga a quienes creen que los terrícolas estamos solos, al menos un uno por ciento de posibilidad de que puedan estar en lo cierto.

Cuán difícil es realmente, por lo general, discernir la verdad de las cosas, debido a la necesidad que tenemos de que todo se investigue y se respalde con pruebas irrefutables antes de llegar a una conclusión definitiva acerca de un tema cualquiera; con razón en cuestiones del Derecho las leyes blindan al extremo la seguridad del débil jurídico mediante dictámenes como este: “Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario”.

¿Pero es tan improbable la idea de que Idi Amin Dada pueda ser considerado un asesino “si al menos una de esas más de 300.000 muertes fuera cierta”, en comparación con el hecho de creer en la vida extraterrestre?

Si los extraterrestres existen y no quieren dejar clara ante nosotros la verdad de su existencia, son bien astutos, porque no han aportado nada contundente que permita identificarlos como tales, dada su presunta incursión aérea, veloz, nocturna, etérea, etc., características que no parecen acompañar a quien en su vida de exitoso boxeador llamaban “el tonel”.

De manera que la verdad histórica es bien incierta; porque en cuestiones mediáticas al parecer cada quien jala la brasa pa su sardina. No pudiendo uno agarrarse de nada bueno o malo que se haya dicho de nadie (Aristóteles, Ghandi, el Che, Rosa de Luxemburgo, Ronald Reagan, Pete Rose, Max Weber, Guaicaipuro, Allende…)

En fin… si hasta el mismo Simón Bolívar a quien durante mucho tiempo creímos hijo de la sucursal del cielo, ciudad de los techos rojos, Caracas; ahora parece que nació en Capaya.







lunes 9 de noviembre de 2009

CRÓNICA DE UN ATAQUE EPILÉPTICO


Leyendo cosas en la web, de aquí y de allá, para ubicarme luego de un tiempo de moderada abstinencia, en el tono de la actualidad política nacional, me topé en Aporrea con un par de artículos que forman parte sin dudas de una polémica sobre cierto tema relacionado con Teresa Forcades, monja, según entendí, a quien alguien parece haber atacado mediáticamente por asumir una posición “x” en un asunto también “x”; sobre lo cual el detractor de la mencionada Forcades, con el fin de descalificarla o estigmatizarla, intenta hacerla cómplice de un cúmulo de desafueros históricos a los que la iglesia católica, especialmente su jerarquía, ha estado vinculada dadas las evidencias que han quedado diseminadas en los caminos del tiempo, y también las denuncias que aún se hacen a la misma desde diferentes flancos.

Al meollo de la polémica puede hacérsele seguimiento a través del portal web antes mencionado; de manera que no esperen obtener aquí ningún dato que aporte a dicha polémica elemento alguno que contribuya a alimentarla. Mi única motivación deviene de una sugerencia, yo diría que audaz, por parte de uno de los factores que con buen dominio de la exégesis y el lenguaje, participa en la polémica en cuestión, a la que yo califico de buen nivel en cuanto a forma y contenido.

La señora María Cecilia Valecillos, en respuesta al señor Xavier Padilla dice lo siguiente: La monjita que nos ocupa es una mujer educada en ciencias "duras" que, quién sabe por que extraño sortilegio (tú y yo, ateos, sabemos que no hay Damascos, sino simples ataques epilépticos)…”

Es la frase entre paréntesis la que llama mi atención.

Las personas versadas en cuestiones bíblicas pueden entender rápidamente que hay ahí una alusión directa al pasaje de “Hechos 9” donde se narra la conversión de Saulo de Tarso –San Pablo- a cristiano. Dicen los versículos 3, 4 y 5:

“Pero cuando ya se encontraba en la ciudad de Damasco, una luz que venía del cielo brilló de repente a su alrededor. Saulo cayó al suelo, y oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

Saulo preguntó: ¿Quién eres, Señor? La voz le contestó: Yo soy Jesús, el mismo a quien estás persiguiendo.”.

La señora Valecillos -si no interpreto mal- como vemos, emparenta a todo ateo, con la creencia de que lo que ocurrió a Saulo –hasta ese momento obstinado perseguidor de cristianos, y desde entonces cristiano pertinaz- no fue un evento místico o sobrenatural en el cual Jesús en persona lo confrontó, sino que, este hombre, considerado uno de los discípulos más importantes de Jesucristo, aun sin conocerlo, quien fue baluarte de la fundación de un buen número de las iglesias cristianas primitivas, y cuyas epístolas compiladas en el Nuevo Testamento constituyen hoy por hoy, una de las principales fuentes de adoctrinamiento de quienes se acercan a la palabra buscando luz para sus vidas, lo que experimentó en aquella remota ocasión fue un ataque epiléptico.

Desconozco si la señora Valecillos sostiene su afirmación sobre la base de datos científicos o en simple presunción atea, es decir, si la ciencia ha determinado que lo que sucedió a Saulo en Damasco fue un ataque epiléptico. Al mismo tiempo reivindico el derecho de cualquier ciudadano de poner en duda cualquier cosa que considere que deba poner en duda.

Pero en lo personal me cuesta relacionar la conversión de Pablo con la mencionada patología. He visto de cerca varios casos de ataque epiléptico, a la mayoría no les he hecho seguimiento como para saber cuál fue el comportamiento del afectado después del mismo; mas en uno de dichos casos sí tuve un contacto posterior frecuente con la persona, debido a que trabajábamos en la misma compañía. Y a la vista de todos esta persona siguió siendo la misma desde entonces; quiero decir: no quedó ciega por un tiempo –como ocurrió a Pablo-; no cambió diametralmente sus creencias; no sufrió el ataque por una única vez, sino que volvió a vivirlos cada cierto tiempo a futuro; no contó que hubiera visto una luz, que hubiera hablado con Cristo, etc.

Soy cristiano y creo en la conversión de Pablo como un hecho místico; pero si no fuera cristiano, sino ateo, me costaría creer que Pablo sufrió un ataque epiléptico; buscaría razones por otra vía… un derrame cerebral, el efecto de alguna droga, un caso de borrachera, un ataque de caspa, en fin… A menos que tuviese datos científicos que sostuvieran la tesis en cuestión. Entonces, si como ateo creyera en los paradigmas científicos la defendería en cualquier terreno.

Pero tengo razones suficientes para estar rendido a la fe en Dios, por eso concluyo con un fragmento de artículo escrito por Emeterio Gómez, encontrado también en la web en ese mismo propósito de actualizarme en la panorámica política nacional: “Más allá de la Razón y del Mundo está la esfera de lo Sagrado, el otro mundo, infinito y absoluto, Dios, ese poner libre y espontáneo de los valores y del Bien al que la mente racional, limitadona, no puede de ninguna manera acceder” (Notitarde 08/11/2009).

pablojfierroc.blogspot.com

miércoles 21 de octubre de 2009

esas canciones de ayer



viernes 4 de septiembre de 2009


Cero + cero= una hoja, una gota de rocío, una mariposa de escarchas, el ligero vuelo, la alegría.